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Drenaje linfático

La importancia del drenaje linfático

En la Hidrolipoclasia Ultrasónica Asistida la grasa se convierte en un material oleoso fácilmente extraíble que por una parte es reabsorbido por el propio organismo y eliminado por el sistema linfático y por otro lado el resto es extraído mediante una jeringa.

Así pues, el sistema linfático juega un importante papel a la hora de eliminar la grasa líquida que no es extraída mediante la jeringa. Es por eso que después de una Hidrolipoclasia es conveniente la realización de drenaje linfáticos manuales, que podrán llevarse a cabo por un profesional dos o tres días después del tratamiento. La cantidad recomendada de drenajes es, según expertos, de cinco a diez sesiones y en cuanto a periodicidad, es recomendable que se realicen sesiones a días alternos y posteriormente una vez por semana.

El objetivo de los drenajes linfáticos manuales es activar el sistema linfático para que trabaje más rápidamente en los procesos de reconstrucción de tejidos tras la Hidrolipoclasia Ultrasónica Asistida. Pero tiene muchos más beneficios:

– Eliminar los restos de medicación, suero y anestesia utilizados en el tratamiento.
– Acelerar la recuperación de la sensibilidad en la piel.
– Favorecer la retracción de la piel.
– Acelerar la recuperación de los tejidos.
– Mejorar el estado de la piel.
– Acelerar la reabsorción de edema y equimosis.
– Favorecer la regeneración de los capilares y vasos linfáticos.
– Disminuir las molestias.

El drenaje linfático se realiza con maniobras manuales muy suaves e indoloras para el paciente aunque se trabaje sobre tejidos con edemas. Puede realizarse en cuello, cara, abdomen, brazos, nuca, zona dorsal, zona lumbar, glúteos, puntos intrabucales y piernas.

La técnica debe ser precisa y la movilización de la piel durante la primera semana debe ser nula, para facilitar la correcta retracción de ésta. Este proceso es electromagnético y los beneficios continúan teniendo efecto como mínimo diez días después de la sesión. Es conveniente acompañar el tratamiento con la toma abundante de líquidos.

En una sesión de drenaje existen diferentes actos esenciales: la preparación del paciente, la relajación en un ambiente tranquilo y confortable, el diagnóstico de las diferentes zonas de bloqueo linfático a drenar, y los movimientos o masajes fundamentales. El drenaje linfático manual bien realizado produce alivio desde la primera sesión.

Dados todos los beneficios del drenaje linfático manual, no se entiende un tratamiento de Hidrolipoclasia sin unas sesiones de drenaje linfático los días posteriores, convirtiéndose así en un complemento ideal.